En la actualidad es posible realizar casi cualquier actividad a través de Internet. En mi caso, las dos principales actividades que hago son trabajar e investigar, ambas muy ligadas entre sí. Es evidente que la mayoría de información y comunicación que se da en la red es en inglés, lenguaje que a estas alturas es casi un requisito de facto en la hoja de vida de cualquier persona. Sin embargo, en contadas ocasiones, el manejar un lenguaje adicional al materno e inglés pueden ser una ventaja considerable frente al resto.
Frecuentemente me suelen llegar invitaciones a entrevistas a través de la plataforma que uso para trabajar. La mayoría de ellas no me parecen atractivas ni a nivel intelectual ni a nivel de remuneración, así que desisto de ellas al paso ya que me siento bastante contento con el contrato que tengo actualmente. Sin embargo, en un par de ocasiones he querido aceptar estas oportunidades, pero no he podido ya sea por falta de conocimiento técnico o por desconocimiento de otro lenguaje.
Hace unos meses me llegó la invitación para un trabajo cuya remuneración era bastante jugosa y tentadora a nivel intelectual. Me sentía que estaba a punto de subir un par de escalones en mi carrera profesional. No obstante esa ilusión se desvaneció al instante al ver que uno de los requisitos era el dominió de los idiomas inglés y francés. Hasta ese entonces me desenvolvía bien en el inglés pero sentía que no era suficiente, así que tomé las medidas necesarias para mejorar. Contraté un profesor en línea que me ayudo en la pronunciación, y me preparé con otro instructor para rendir el IELTS. Al final, logré el objetivo: mejoré mi inglés y obtuve un certificado que lo avala.
Sin embargo, como lo mencioné anteriormente, el inglés es un item más en la hoja de vida de una persona, no es algo que haga destacar a las personas. Así que dada la experiencia que tuve, y el deseo innato de querer conocer más, decidí aprender francés. Después de analizarlo, llegué a la conclusión de que, debido a mi nulo conocimiento de tal idioma, lo mejor es asistir a un instituto donde lo enseñen personas que sepan cómo. Y que mejor alternativa que la Alianza Francesa. Obviamente, tengo que empezar desde abajo, desde el primer nivel. Una vez finalizado esta fase, decidiré si es factible continuar en dicha institución o buscar otro camino.
Es así como aquí empieza un viaje, que puede ser muy largo, no obstante pondré mi mayor empeño para lograr resultados importantes en el menor tiempo posible.
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